Remiro, grande y bonito,
Remiro, quién te ha visto
y quién te ve,
todo cambió en un instante
como las nubes y el sol,
eras todo verde, verde
hoy tienes otro color,
pronto volverás a estar muy bello
volverás a tener flor.Eres valle de dos pueblos,
de Urdiales y los Montes,
que llegaron a pelearse
por los dos querer tenerte,
eran dos pueblos amigos
y por los dos quererte tanto,
varios años fueron enemigos.
Los dos te querían pastar
en verano y primavera,
cuando estás lleno de flor
cuando tienes mucha hierba.
Urdiales quiso vencer,
por evitar querella
también te llegó a pastar
en abril, que es primavera
Se iba el uno de Septiembre
hasta el último día de Mayo,
tienes una majada grande,
también tienes grandes campos,
qué recuerdos tan felices
quedaron allí sembrados.
El último día de Mayo
gritábamos los pastores
adiós valle de Remiro,
volveremos pronto a verte,
a cantar por tus senderos
y a beber agua en tus fuentes.
Tantos años han pasado
que las gentes de esos pueblos
se han marchado,
has sobrado para todos
y ahora te quedas solitario.
Sólo el mes de Noviembre
te visita el cazador con su perro,
su escopeta y su morral
y en su muñeca un reloj
para mirar bien la hora
a la que el corzo va a pasar,
a la libre que le cruza sin pensar
el canto de la perdiz
que vuela del matorral.
Brilla el verde del acebo,
el piornal tan espeso,
lo blanco del abedul
y el capudre floreciendo.
Canta el cuco por Abril,
el jilguero hace su nido
y las aguas cristalinas
corren todas tan aprisa
a juntarse con el río.
Al llegar la primavera
es todo una maravilla,
en la flor la mariposa,
en el campo el saltamontes
y también la bonita mariquita,
todos a la vez cantando,
todo se vuelve alegría.
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Remiro, tienes grandes acebales,
dehesas de piornales,
matorral de hoja de roble
y escondrijos de animales.
En tus campos pasta el corzo
y escondida debajo de la carqueisa
por el día la libre duerme,
el conejo es tan listo
sale a pastar por la noche.
Remiro, estuviste tantos años
que te cubría un manto verde,
un manto verde y bonito,
te miraban tus amigos.
Llegó el año noventa,
era un lunes veinte de Agosto,
amaneció un día claro
de verano y de calor,
llegó una nube fantasma
que quiso nublar el sol.
Una nube traicionera,
como el humo ennegrecida,
con el viento y con la brisa
iba tan enloquecida,
se abalanzó sobre ti,
que en menos de poco tiempo
te viste envuelto en llamas
y te dejó hecho cenizas.
Remiro, tú tienes muchos amigos
que te querían y te quieren,
que lucharon por tenerte,
pero en ese día
nadie vino a defenderte.
Remiro, hoy te vistes de negro
guardas luto por tus muertos,
los habrás llorado tanto
y te habrá dado tanta pena
que te hiciste cementerio
y los cubriste con tu tierra.
Remiro, no lo has perdido todo,
te han quedado
grandes partes de tus campos
y tus aguas cristalinas
que ahora están sufriendo un llanto.
hoy se ven todas desnudas
echan de menos su ramaje
y la sombra de la hierba,
bajan tristes y silenciosas
a contarle al río su pena
No te preocupes, Remiro,
que otras nubes volverán,
derramando aguas muy fuertes
que lavarán tus cenizas
y volverá tu color verde.
Veremos pastar al corzo
y pegar saltos la liebre
y seguirla el cazador
por su rastro entre la nieve.
Remiro, cuando pasen varios años
darás un cambio tan grande,
que te llenarás de belleza,
de flores y de ramaje
y vendrán nuevos amigos
con cariño a visitarte.
Volverá a brotar el acebo
y medrará el piornal,
los cardos en el arroyo,
más arriba del felechal. |
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Volverá a nacer el roble,
nacerá el tejo entre el monte
con su bonito color,
habrá musgo en las laderas
y el capudre tendrá flor.
En medio del avellano
canta el cuco en primavera
antes de que llegue Mayo,
antes de que acabe Abril,
canta que no falle el mundo
que él también quiere vivir.
En la urz teje la araña,
la lagartija tomará el sol,
en las piedras
el ratón pegará saltos
para huir de la culebra.
Las zarzas cubren el arroyo
que no se caliente el agua,
que no la enturbie la tierra,
que no se vaya el rocío,
quiere llegar limpia y fresca
a reflejarse en el río.
Remiro, tú tienes muchos arroyos
que bajan desde muy lejos,
bajan en busca del río,
el río de nuestro pueblo.
Río que nace en Urdiales,
son la aguas de tus valles
Freicha, Pravea
y la Fuente Grande,
recoge el agua de Remiro
y la que baja de Safare,
al llegar a la Puentes de Colinas
al Boeza da su parte.
Allí se junta con otras aguas
que bajan de otros valles,
que bajan de otros montes,
al llegar a Ponferrada
el Boeza pierde su nombre.
Aquí llegarán grandes ríos
que las volverán atrás,
ellas no quieren vencer
ellas tienen que luchar
entre olas y remolinos,
ellas siempre triunfarán,
llegarán limpias y frescas,
quieren darle un beso al mar.

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