El reloj de sol...

El reloj de sol que había en la cantina no daba las horas, aunque por él se podía saber a qué hora se abría o se avisaba para ir a regar las fincas, pero no a la que se cerraba el tugurio o se acababa el turno del riego.

La Cantina del Tío Tomajillo

La cantina de tío Tomajillo era una taberna regentada por este popular señor. A parte había otra del pueblo alquilada por la Junta Vecinal, que constituía los únicos ingresos del pueblo.

El Relojero

Un día del año 1942 el Concejo decidió comprar un reloj que avisara a todos las horas.
El relojero oficial siempre fue José Castro Arias, que, desde su juventud, con esmero cuidó esta joya. Pero la edad le ha aconsejado transmitir su experiencia y ha encargado de dar cuerda al reloj a Secundino.

La Máquina

Y así, esta magnífica máquina, espléndidamente conservada,

Anunciará la hora

y dentro de unos minutos...

Cada tres días...

Cada tres días Secundino debe subir al coro de la iglesia para darle cuerda. Si la altura de la torre o el lugar fuera mayor, la cuerda duraría más tiempo.
Estas pesas tensan el cordel de alambre haciendo que los engranajes vayan midiendo y anunciando el movimiento de cada día.

Hay que darle cuerda

De esta manera se le da cuerda, Con las manivelas se suben las pesas que moverán las aguajas del reloj.

El Reloj

Esta es la estampa del tiempo que nos ofrece este reloj heredado de nuestros mayores.