Se aprecia la construcción de Quintana en la pendiente
desde la corona hasta el río Era.
En la parte llana posterior del castro se encuentran muchas piedras diseminadas o cúmulos
de ellas por lo que se le llama Cantiada (cantos, piedras), y nos indican que el poblado
prerromano se ubicaba en ese lugar.
Sobre este castro, hacia el norte, se encuentra la campa de la Batalla del Era, la ciudad
de Las Viellas y el Corralín de las Viellas. La campa de la Batalla del Era fue la
última entre romanos y astures, donde fueron sometidos los moradores de las torcas. La
ciudad de las Viellas se llama a la zona próxima a la peña la Silva, con cuevas, y el
Corralín de las Viellas está más cercano a la campa de la Batalla del Era. Estos
eran cercados defendidos por las mujeres en los que los niños y ellas vivían alejados y
protegidos de las refriegas que se producían en el ámbito de Toral, donde abundan
parajes toponímicamente referidos a la lucha, como Felguera (campo de guerra), Avesadero
(adversus: adversario), la Carnera (matanza, carnicería), Llamagunda (gunthi
-germánico-: lucha), Marciel (valle dedicado al dios de la guerra)... Corralín está
relacionado con Corrales y Corros, que tienen su origen en el céltico koros, que
significa ejército.
El topónimo formado por Viellas hace referencia al carácter matriarcal de la
organización familiar de los tagarros.
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