Estamos en la plaza. Este funcional monumento se construyó para la conmemoración de la traida del agua potable en el año 1942, que se distribuyó en tres fuentes. El rostro es la faz de un ídolo perteneciente a la antigua cultura castreña, las otras piedras proceden del monasterio de Santa Leocadia, cuyos restos se encuentran en el Fontanal.