Valdurbán, valle de la urbe o ciudad, es el que , afluyendo sus aguas al Boeza, surca el arroyo Fuyinas y rodea por el lado nororiental al castro de los Tagarros.
    Hasta él se llega apaciblemente tras pasar por los castros de la Torquina y el Torcón. En Bustillo hay Fuente, y en los Tagarros se encuentran las piedras diseminadas de las ruinas de este castro, antigua ciudad prerromana.
    Si continuamos más adelante, llegaremos a la Cruz Cercenada, entronque del primigenio Camino de Santiago que bajaba de las Omañas por Fasgar y Colinas hasta encontrarse con el que venía de la Cepeda por Almagarinos, pasando por el paraje de Rodanillos y el deslinde con Rodrigatos, Igüeña y Boeza. A esta Cruz se la llamaba la Cruz Alta, de la que es homóloga la Cruz de Ferro, de ahí el estilo de ésta, sobre un montón de piedras, que representa un antiguo monte de Mercurio o cruce de caminos, y una cruz de hierro sobre una picota, en este caso de madera, no dejando de ser, a parte de la exaltación que actualmente recibe, una simple representación de aquella, a la vera de un solo camino.